Buena alimentación
Al
hablar de una buena alimentación hay que tener en cuenta que se hace
referencia a aquella que es equilibrada, integrada por nutrientes,
vitaminas, proteínas, lípidos; en la cual se consumen frutas, verduras,
carbohidratos, proteínas, etc. de una manera moderada y equilibrada, logrando
así que la ingesta satisfaga las necesidades del ser humano, es decir, que le
provea las herramientas necesarias para su correcto desarrollo tanto
físico como mental, para evitar enfermedades y permitirle realizar actividad
física.
Al
hablar de la importancia de la buena alimentación hay que tener
varios aspectos en cuenta. Primero, es la que posibilita el desarrollo
mental e intelectual en el ser humano, es decir, la que permite el
procesamiento mental, pensar, razonar, crear, entender, entre otras. Un niño
y/o adolescente que no cubre las necesidades básicas de una buena alimentación
va a tener un bajo rendimiento en cuanto a su escolaridad; como el adulto lo
hará en su trabajo. Así mismo, permite el desarrollo físico, es decir, le
permite al ser humano el desarrollo y crecimiento de su cuerpo.
Segundo,
es importante ya que cuando predomina una mala alimentación la persona
está expuesta a una subalimentación, pudiendo así llegar a desnutrirse. Las
personas que padecen esto, no sólo que tienen los nutrientes, vitaminas, etc.
por debajo del nivel necesario, sino que también carecen de energía por lo cual
no rendirán al máximo en el desarrollo de ciertas actividades a nivel
físico/mental, como pensar, razonar, realizar deportes. Por lo general, una
persona que se encuentra subalimentada sufre muchos problemas de salud ya que
su cuerpo no contiene, como bien se mencionó antes, la cantidad necesaria de
nutrientes, vitaminas, proteínas, etc. para el correcto funcionamiento de sus
órganos.